Instalar bien es la mitad del trabajo. La otra mitad llega después, cuando el sistema lleva meses funcionando y aparece un fallo pequeño o toca la revisión anual. Por eso mantenemos el contacto con cada cliente.
Colaboramos con los servicios técnicos oficiales, de modo que cada avería se canaliza por donde corresponde, lo que ahorra tiempo.
La postventa cubre tres frentes: dudas de funcionamiento, fallos puntuales y revisiones periódicas. Una caldera de gas, una bomba de calor y un sistema de biomasa no se mantienen igual. Tampoco envejecen al mismo ritmo. Conocer la instalación desde el primer día permite anticipar qué toca y cuándo. Es la ventaja de que la revise quien la montó.